La cultura musical se entiende en esta estrategia como una herramienta creativa universal que fomenta un lenguaje común capaz de unir a Extremadura con Hispanoamérica a través de los siglos. Esta área permite construir nuevas formas de creación donde el mestizaje se manifiesta de manera vibrante, abarcando desde la rigurosidad de la música barroca hasta la libertad del jazz y la profundidad del folklore tradicional.
Al rescatar la impronta cultural común, Extremestiza no solo mira al pasado, sino que impulsa la tradición compartida como un motor de innovación artística contemporánea que resuena en ambas orillas del Atlántico.
Para materializar esta visión, se han diseñado líneas de acción de alto impacto internacional que tendrán varios hitos en el año 2026. En el mes de abril, la estrategia se desplazará a Bolivia, donde la Orquesta de Extremadura participará por primera vez en su historia en el prestigioso Festival Internacional de Música Barroca de los Chiquitos, consolidando un intercambio de excelencia académica y artística. Posteriormente, en el mes de julio, el foco regresará a Extremadura con la celebración de Extremestiza Estival, un programa que incluirá conciertos de jazz mestizo y la asistencia de agrupaciones internacionales, como el Ballet Folklórico de Chile, transformando nuestra región en el escenario principal donde la música de ida y vuelta demuestra que sigue siendo un puente vivo y en constante evolución.

